https://www.youtube.com/watch?v=pTPqL-vTGVA
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Por esto y mucho mas es un honor estar con Obrador y luchar por la nación.
* Preparan grupos de derechos humanos campaña binacional contra impunidad de soldados
Asesinan en Juárez a una activista que denunció abusos de militares
* Uno de sus hijos fue levantado por un comando del Ejército Mexicano y otro fue ejecutado
* Organizaciones dan seguimiento a un homicidio y dos desapariciones documentadas por AI
Rubén Villalpando
Corresponsal
Periódico La Jornada
Martes 5 de enero de 2010, p. 21
Ciudad Juárez, Chih., 4 de enero. Varios pistoleros asesinaron el domingo por la tarde, fuera de un expendio de barbacoa, a Josefina Reyes, activista del valle de Juárez que encabezó el movimiento contra la represión, la violencia y la violación de los derechos humanos por parte del Ejército Mexicano y la Policía Federal.
La luchadora social obtuvo notoriedad en el verano de 2008, con una huelga de hambre frente a las oficinas de la Procuraduría General de la República (PGR) para exigir que apareciera su hijo, levantado (plagiado sin intención de obtener rescate) por militares, recordó Cipriana Jurado, integrante de la Coordinadora de Organizaciones de la Sociedad Civil.
Josefina Reyes, agregó, fue reprimida y detenida el año pasado por encabezar diversas protestas. Otro de sus hijos murió asesinado en el valle de Juárez, dentro del contexto de la militarización del estado.
El agosto de 2008 la activista participó en el Foro contra la Militarización organizado por el Frente Nacional Contra la Represión (FNCR), tras el cual se efectuó una marcha por la paz y el respeto a las garantías individuales, y el 21 de ese mes un comando militar secuestró por la noche a varios habitantes del poblado de Guadalupe, en el valle de Juárez, entre ellos a Miguel Ángel Reyes Salazar, hijo de Josefina, recordaron testigos.
Dos días después de la marcha, otro comando militar sitió la privada donde se halla el domicilio de Gero Fong, uno de los líderes del FNCR, y después llamaron al arrendador desde la Secretaría de Gobernación para investigar si era una casa de seguridad o el escondite de un grupo subversivo, relataron.
La propia Cipriana Jurado –activista del Centro de Investigación y Solidaridad– estuvo en huelga de hambre junto con Josefina Reyes, y dijo ser objeto de intimidación por parte del Ejército junto los defensores de los derechos humanos que también exigen castigar a los asesinos de Saúl Becerra e investigar la desaparición forzada de los hermanos Carlos y José Luis Guzmán Zúñiga.
Los casos mencionados, dijo, están documentados por Amnistía Internacional (AI) en sus nuevos informes de violaciones a los derechos humanos en México.
A su vez, Gustavo de la Rosa Hickerson, visitador de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos que denunció amenazas de integrantes de las fuerzas armadas y se refugió en El Paso, Texas, dijo vía telefónica que la ejecución de Josefina fue un crimen como los perpetrados en el municipio de Nuevo Casas Grandes durante 2009.
También dio a conocer que está en marcha la organización de una campaña binacional contra la impunidad militar y se iniciaron gestiones ante las autoridades y organizaciones de derechos humanos a fin de garantizar las actividades de defensores de las garantías individuales como Cipriana Jurado y dos de sus compañeros, ante las tentativas de amedrentamiento por parte de oficiales castrenses al iniciar averiguaciones previas ante el Ministerio Público militar.
Estos revisaron los resultados y anularon las actas del número necesario de casillas, incluso de muchas que nadie había impugnado, para quitarle a Brugada 5 mil 500 votos y otorgarle a Oliva una mínima, ridícula e irrevocable ventaja, tipo haiga sido como haiga sido. Peor: antes de emitir su fallo, el tribunal esperó a que salieran de la imprenta las boletas de la contienda, en las cuales quedó estampado el nombre de Clara Brugada como candidata del PRD. La decisión responde, como es obvio, a un cálculo perverso para confundir a los votantes, sobre todo a los más iletrados, pero también para preparar una manipulación fraudulenta. Al actuar de este modo, la señora Alanís despojó a la elección de Iztapalapa del principio de certeza, violando la ley con alevosía y premeditación. Eso la convierte en delincuente electoral y en acreedora a sanciones que la inhabilitarían para seguir al frente del tribunal.



Privatizar
Carmen Aristegui F.
25 Abr. 08
¿Por qué el gobierno mexicano no dice, con todas sus letras, lo que se desprende con toda claridad de su iniciativa de reforma petrolera? ¿Por qué se intenta convencer a los mexicanos de que no se trata de una privatización? ¿Tan desprestigiada está la palabra que se pretende hacer creer que se trata de otra cosa? Pues sí, las experiencias privatizadoras en México y en América Latina de los últimos años han arrojado tales resultados y estuvieron tan marcadas por la corrupción que utilizar la palabra resulta imposible para sus promotores. Más aún si se trata de un tema fundamental y emblemático como el petróleo y, por supuesto, porque lo planteado en la reforma va en sentido contrario a la letra de la Constitución. LEER MAS
Cuñado de Calderón se deslinda del caso Aristegui
jenaro villamil
• Desde Buenos Aires lamentó la salida de la conductora de W Radio
México, D.F., 7 de enero (apro).- Juan Ignacio Zavala, cuñado del presidente Felipe Calderón, declaró a Apro que no tuvo “ninguna injerencia” en la salida de la conductora Carmen Aristegui de la W Radio.
En entrevista vía telefónica desde Buenos Aires, Argentina, el excolaborador de Marta Sahagún de Fox lamentó la salida de Aristegui y desmintió las versiones que le adjudican un papel clave en ese hecho.
“No conozco siquiera las oficinas de W Radio en la Ciudad de México”, indicó Zavala, y agregó que, desde su incorporación al Grupo Prisa, "mi trabajo ha sido definir cómo estar lejos del manejo informativo para evitar cualquier suspicacia".
Aseguró que él no es el responsable de la operación de Prisa en México, y sólo está a cargo del área “administrativa y comercial” de la edición local del diario El País, propiedad del mismo grupo.
“Lo último que quiero hacer es meterme en el asunto”, abundó Zavala, quien también participó en la mesa de debate político que condujo Aristegui durante el proceso electoral del 2006, representando al equipo de campaña de Felipe Calderón, al lado de Federico Arreola, del equipo de Andrés Manuel López Obrador, y César Augusto Santiago, exvocero de Roberto Madrazo.
El pasado viernes 4, el excandidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, responsabilizó a Zavala de la salida de Aristegui, una de las pocas periodistas que abrió su espacio al tabasqueño, después de la toma de posesión de Felipe Calderón como presidente de la República.
Deplora Le Monde separación de Aristegui
“El año de 2008 comenzó mal para la libertad de la información en México”, evaluó hoy el influyente rotativo francés Le Monde, al considerar que Aristegui, "una de las periodistas más influyentes del país", salió de W Radio porque su estilo crítico resultó incompatible con el “nuevo modelo editorial” impulsado por Televisa y grupo Prisa.
Bajo la firma del corresponsal Joëllo Stoltz, la nota constituye una de las primeras reacciones en los medios europeos sobre la salida de Aristegui, y se prevé que la organización Reporteros sin Fronteras, también con sede en París, se pronuncie sobre el caso en los próximos días.
Le Monde enmarca la salida de Carmen Aristegui en el clima de preocupación y “alarma” que se ha desatado entre observadores y periodistas mexicanos. Incluso recordó la relativamente reciente suspensión del noticiario radiofónico Monitor, dirigido por José Gutiérrez Vivó, y atribuida a un "boicot publicitario".
La nota también enuncia los temas más polémicos y críticos que durante los últimos meses destacaron en el programa de "Hoy por Hoy", en especial, el escándalo del gobernador poblano, el priista Mario Marín, y la periodista Lydia Cacho; las denuncias en contra del cardenal Norberto Rivera Carrera, así como su cobertura crítica sobre las elecciones de 2006 y su deslinde frente a las protestas de Televisa por la reforma electoral.
Le Monde recordó que Televisa controla 80% del mercado audiovisual en México, y Prisa, su socio en 50% en W Radio, edita El País y es propietario de la editorial Santillana.
Por otro lado, por tercer día consecutivo se reportaron protestas de decenas de radioescuchas a las afueras de la estación, ubicada al sur de la Ciudad de México.
También en los principales blogs y sitios en Internet se ventilaron cientos de cartas de protesta por la salida de Aristegui, calificando este hecho de franca censura.
Aristegui: Fue Felipe Calderón
alvaro delgado
México, D.F., 7 de enero (apro).- Salvo que Televisa y Prisa hayan depuesto su principio fundamental de generar ganancias y estén en vías de convertirse en emporios benefactores, al menos en México, el despido de Carmen Aristegui sólo puede entenderse como una maniobra política pactada con el único que puede compensar las pérdidas --económicas, no de credibilidad-- de tamaña decisión: el gobierno de Felipe Calderón.
Porque el solo sentido común indica que nadie, menos una empresa que tiene el lucro como fin --Televisa y Prisa inobjetablemente lo tienen--, se da el lujo de tomar decisiones a sabiendas de que le generarán pérdidas, traducidas en baja en el rating y menores tarifas en el cobro a los anunciantes, salvo que exista la certeza de que habrá utilidades extraordinarias en otros ámbitos, no sólo en materia de medios.
Y ya se sabe: el grupo español Prisa --que emplea a Juan Ignacio Zavala Gómez del Campo, cuñado y confidente de Calderón-- tiene extendidos intereses en México que van más allá del ámbito editorial, que de suyo le reporta fabulosas ganancias a través de Editorial Santillana, el principal proveedor de libros de texto para la educación pública de México.
Y no hay que hacerse tontos: Aristegui no fue echada de W Radio porque el Grupo Prisa la haya abandonado después de ceder a las “presiones” de Televisa, que la abominaba después de que no se alineó en la ofensiva de repudio a la reforma electoral, ni se trata de una decisión que obedezca a la “concentración mediática” y aun a la influencia de personajes exhibidos en una frecuencia de alcance nacional, como los gobernadores priistas Mario Marín y Ulises Ruiz, el cardenal Norberto Rivera o el empresario pederasta Jean Succar Kuri.
Siendo pertinentes las tres interpretaciones, porque existen hechos de sobra que las acreditan, los que las sostienen pasan por alto un elemento fundamental: Aristegui era aborrecida por Felipe Calderón, particularmente después de las elecciones del 2 de julio de 2006, y era un estorbo para el objetivo de uniformar el cuadrante radiofónico, cuyas voces son las mismas que se escuchan en televisión y en un vasto sector de la prensa escrita.
Son las voces y las plumas del oficialismo de siempre --los de la era priista trasmutados a la panista-- y los del nuevo oficialismo, los que han dado forma a un comportamiento de criticar, a coro, a quienes consideran enemigos de México y de sus “instituciones”, con el único fin de obtener ganancias desde el poder.
Es decir: pegan para que les paguen.
Aristegui, como escasos medios y periodistas, no entraba en ese esquema impuesto por la derecha que encabeza Calderón y sus patrocinadores. Y así se lo hizo sentir ese personaje (que quienes lo conocen saben de su talante vengativo) con el circuito de entrevistas que hizo con motivo de su primer año de gestión gubernamental, en diciembre, el mes del golpe.
El objetivo de acallar desde Los Pinos a Aristegui no era sólo por difundir la información que la planta de reporteros de W Radio enviaba a la redacción central, controlada por personeros de Zavala Gómez del Campo, y que con ella podían trascender el tufo oficialista que exigía por ejemplo el locutor Ezra Shabot (que, dicho sea de paso, no dejó la conducción del vespertino por razones editoriales, sino por la promesa que recibió del PAN para ser consejero electoral y ahí está, al acecho), sino evitar que por su iniciativa siguiera recogiendo información de interés público de medios escritos, como el semanario Proceso, que concita la furia de Calderón.
Con el país hecho un caos, exhibida la demagogia de su campaña, que sembró de odio el país, Calderón busca evitar que en los medios audiovisuales se difunda información que escurra la gruesa capa de maquillaje y, además de los 3 mil 700 millones de pesos que dispone para publicidad gubernamental, ha resuelto cerrar cualquier resquicio de información a los mexicanos en los medios audiovisuales.
Calderón ya fracasó y, en su desesperación, se atrinchera en Los Pinos: Nada debe saberse de él, ha dictaminado, y tiene con qué pagar.
Por eso, la salida de Aristegui de la conducción del noticiario matutino de W Radio no se entiende sin la participación directa de Calderón, quien ofreció mejores negocios a quienes a eso se dedican, los empresarios españoles del Grupo Prisa, cuyo representante en México, Antonio Navalón, fue uno de los primeros personajes que se entrevistaron con él después del 2 de julio de 2006.
Y los que leemos El País no tenemos duda, ni entonces ni ahora, de qué intereses se estaban defendiendo: Ese periódico, que en España se hace pasar como cercano a la izquierda, tuvo una cobertura posterior al 2 de julio de 2006 absolutamente deleznable que, como dice Lorenzo Meyer, fue casi como La Crónica de hoy, el periódico insignia de Carlos Salinas.
La colusión de Prisa con Calderón se tradujo, además, en un hecho hasta grotesco: la contratación de Juan Ignacio Zavala, una de cuyas glorias profesionales, además de hacer chistes justamente en el programa de Carmen Aristegui, fue armar en los medios la trama de El Encanto.
En esa finca de las Lomas de Chapultepec, según el cuñado de Calderón basado en la bruja Francisca Zetina “La Paca”, estaba la osamenta del diputado priista Manuel Muñoz Rocha, mediante el cual Raúl Salinas asesinó a su cuñado José Francisco Ruiz Massieu.
Pero todo fue un montaje del también panista Antonio Lozano Gracia, el procurador General de la República con Ernesto Zedillo, de quien Zavala Gómez del Campo era el jefe de prensa y encargado de las filtraciones.
De manera que Zavala, hermano de la mujer de Calderón, podrá decir que nada tiene que ver con el despido de Aristegui –porque estaba en Argentina ejerciendo sus talentos--, pero tiene tanta credibilidad como “La Paca”, y lo que está claro es que, pronto, habrá de verse el pago de Calderón a Prisa. En contratos, claro.
Apuntes
El panista Javier Corral lo sabe: la “cobardía” del Grupo Prisa, como la llama, no es sólo de Televisa, sino de Calderón y Zavala, sus correligionarios y amigos. ¿O será que Zavala presentará su renuncia a Prisa, inconforme con la arbitrariedad contra Aristegui? ¿Y Calderón la invitará para que ejerza su trabajo informativo en una de las estaciones del Instituto Mexicano de la Radio (IMER), que se supone son de Estado? ¿O nada hará Calderón para que sea contratada?
Por la libertad de expresión
Miguel Ángel Granados Chapa
6 Ene. 08
Al silenciar a Aristegui, los consorcios que manejan la XEW asestaron un golpe a la libertad de expresión en México. Sabido es que en las oficinas de la Presidencia la conducta de la comunicadora generaba irritación LEER MAS
La periodista Carmen Aristegui deja la "W"
La llegada de nuevos directivos a W Radio acabó con la salida de los tres conductores de los espacios informativos Hoy por Hoy. Primero fue Carlos Loret de Mola, que decidió cambiar de frecuencia. Posteriormente, Ezra Shabot y, si no hay cambios de última hora, la periodista Carmen Aristegui se despide hoy de la emisión matutina, nos informan.
Aristegui estaba en la negociación del contrato anual. Nos dicen que los directivos trataron de imponer cláusulas de carácter editorial. Ese fue el meollo, y al parecer estamos frente a la pérdida de un espacio noticioso con una agenda plural. Recientemente, también se dio la renuncia del columnista Salvador García Soto y El Duende.
Por “incompatibilidad editorial”, WRadio suspende el contrato a Carmen Aristegui
nota original
jenaro villamil
--Después de cinco años de estar al frente de la conducción y dirección informativa del matutino, la periodista fue informada de manera sorpresiva por los directivos de la estación que el contrato anual entre ella y WRadio no sería renovado, a menos de que aceptara ceder en materia de autonomía editorial
México, D.F., 3 de enero (apro).- Por “incompatibilidad editorial”, la empresa WRadio, sociedad entre Televisa y el consorcio español Prisa, decidió suspender a partir de este viernes el contrato con la periodista Carmen Aristegui, conductora del noticiario radiofónico Hoy por Hoy.
Después de cinco años de estar al frente de la conducción y dirección informativa del matutino, Aristegui fue informada de manera sorpresiva por los directivos de la estación que el contrato anual entre ella y WRadio no sería renovado, a menos de que aceptara ceder en materia de autonomía editorial.
“El modelo editorial que la empresa quiere no es compatible con el que yo he defendido, y la empresa decidió no renovar el contrato, después de cinco años de mi participación”, afirmó Aristegui, al ser consultada por Apro.
La abrupta salida de Aristegui se produce en el momento en que el noticiario cuenta con uno de los mayores índices de audiencia en la capital del país, según los reportes de INRA, y con uno de los niveles de credibilidad más altos, resultado de su cobertura informativa crítica, plural y consistente.
A través del espacio informativo que Aristegui condujo diariamente de las 6 a las 10 de la mañana, se realizó una cobertura crítica a la llamada Ley Televisa; se abrieron espacios para legisladores, políticos y analistas “incómodos” para los intereses del consorcio televisivo; se le dio seguimiento puntual a escándalos como el de la empresa Hildebrando, propiedad del cuñado del presidente Felipe Calderón; se ventilaron los polémicos audios entre Mario Marín y Kamel Nacif en contra de la periodista Lydia Cacho; se dio seguimiento puntual al caso del sacerdote Nicolás Aguilar, acusado de pederasta y protegido supuestamente por el cardenal Norberto Rivera; entrevistó a los tres coordinadores parlamentarios del Senado, en plena polémica de Televisa en contra de la reforma constitucional en materia electoral.
De acuerdo con observadores, el noticiario Hoy por Hoy de Aristegui se convirtió en uno de los referentes más importantes para la agenda informativa cotidiana. El alto grado de credibilidad era reconocido tanto por voceros empresariales, como dirigentes sociales, partidos políticos, incluyendo al excandidato presidencial Andrés Manuel López Obrador.
En su espacio informativo se dieron cita, semana a semana, analistas como Denisse Dresser, Lorenzo Meyer y José Antonio Crespo, y se conformó un equipo de reporteros de primer nivel.
El estilo Televisa
A pesar de la credibilidad y del alto nivel de audiencia, los directivos de Televisa no ocultaron, en público y en privado, su descontento con la autonomía editorial de Aristegui, sobre todo a partir de la cobertura realizada a la polémica Ley Televisa.
El acoso al espacio informativo de la periodista se inició poco después de que se aprobara este ordenamiento que la Suprema Corte de Justicia de la Nación consideró anticonstitucional en sus puntos medulares.
Por “problemas técnicos” se sacó de la señal televisiva de Sky, propiedad de Televisa, el noticiario de Aristegui. Nunca se restableció la señal.
La cobertura de Aristegui sobre el conflicto poselectoral del 2 de julio de 2006 se distinguió frente a la cerrazón y el exceso de editorialización de los noticiarios radiofónicos y televisivos. Fue de los pocos espacios, junto con el de José Gutiérrez Vivó, que informó de las movilizaciones y protestas de los simpatizantes de López Obrador, quien representaba oficialmente la segunda fuerza electoral.
A finales de 2006 se incrementaron los rumores sobre el posible divorcio entre WRadio y Aristegui. Informes internos de la empresa, revelan que intercedió en ese momento el periodista José Luis Cebrián, directivo de Prisa, quien les advirtió a sus socios de Televisa: “Si tocan a Carmen, tocan a Prisa”.
El distanciamiento fue público y abierto a raíz de la discusión de la reforma electoral. Aristegui no asistió a la audiencia del pasado 11 de septiembre en las instalaciones del Senado, que protagonizaron los principales conductores de televisión y radio de Televisa y las empresas radiofónicas.
En su colaboración editorial para el periódico Reforma, Aristegui expresó públicamente su desacuerdo con los argumentos de sus colegas, quienes consideraban que estas reformas constituían una amenaza para la libertad de expresión.
Mientras Televisa evitó las entrevistas con los senadores en sus otros espacios informativos, Aristegui tuvo a los tres principales coordinadores parlamentarios del Senado –Manlio Fabio Beltrones, del PRI; Santiago Creel, del PAN, y Carlos Navarrete, del PRD--, quienes explicaron los contenidos de la reforma.
“Ellos privilegiaron el ataque a las reformas y yo privilegié el contenido de estas reformas”, comentó en su momento Aristegui, para explicar su política editorial frente a las modificaciones a nueve artículos constitucionales que establecieron la prohibición absoluta de compra de tiempo-aire para fines político-electorales.
Los últimos rumores sobre la salida de Aristegui se produjeron con la llegada de Daniel Moreno, exdirectivo del “nuevo” Excélsior, a la dirección informativa de WRadio. Esta decisión modificó el acuerdo inicial que estableció la autonomía para los espacios informativos que originalmente condujeron Aristegui, Javier Solórzano y Carlos Loret de Mola.
De este trío original de periodistas, solamente quedaba Aristegui al frente de la emisión matutina. La suspensión de su contrato coincide, paradójicamente, con la difusión de spots en WRadio, en los que se reproducen declaraciones de la periodista que habla del renacimiento de la legendaria estación radiofónica.
Actualmente, Aristegui conduce un programa en CNN y, hasta ahora, no tiene ninguna otra oferta en las otras cadenas radiofónicas.