sábado, 8 de marzo de 2008

QUE NO SE HAGAN PATOS LOS PANISTAS: LAS EVIDENCIAS AHÍ ESTÁN

(por Víctor Hdz)
Resulta que ahora los panistas le quieren ver la cara al público preguntando que si donde están las pruebas de que Mouriño cometió tráfico de influencias cuando era achichincle de felipito en la SENER al otorgar contratos por adjudicación directa a la empresa IVANCAR, de la cual era apoderado legal.

Un lector cayó en la jugarreta de los panistas y me escribió lo siguiente:

Hola, Víctor:

Oye, pues estuve buscando en el Sendero y no encontré imágenes (pdf, gif, jpg) de los contratos firmados por Mouriño. Ya busqué también en el sitio de AMLO, en el del PRD, y nada. En el Universal sólo pude rastrear, después de mucho buscarle, uno. El caso es que me interesan para mostrarlos a varios conocidos; y es que ya empezó la estrategia de la derecha que pregunta dónde están las pruebas (como en la columna de Ricardo Alemán, hoy, en el Universal). Podría parecer increíble que estén pidiendo pruebas, pero lo cierto es que no aparecen los contratos ni en la revista Contralínea. Proceso dice que los va a publicar, pero no están en su sitio electrónico.


Los 8 contratos que firmó Mouriño los tiene la revista CONTRALÍNEA, que fue el medio que los hizo públicos en febrero pasado. Esto se da a conocer en esta nota del Proceso:

Mouriño, bajo escrutinio público
jesusa cervantes

México, D.F., 4 de marzo (apro).- El aún secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, se encuentra hoy bajo el escrutinio público después que la revista Contralínea, en un trabajo de Ana Lilia Pérez, revelara la existencia de al menos ocho contratos pactados entre la empresa de la familia Mouriño, Transportes Especializados IvanCar SA, y la subsidiaria Pemex-Refinación.

Por tratarse de un tema de interés general, Apro presenta los dos últimos convenios --más uno modificatorio--, en que aparece nítidamente la firma de Mouriño Terrazo como apoderado legal de la empresa, también identificada por sus siglas, TEISA.

Una semana después que Contralínea diera a conocer la existencia de esos contratos, el excandidato presidencial Andrés Manuel López Obrador --durante un mitin en contra de la privatización de Petróleos Mexicanos efectuado el 24 de febrero frente a la Torre de Pemex-- entregó al coordinador del PRD en Cámara de Diputados, Javier González Garza, un legajo de documentos en que, según su opinión, se sustenta un probable tráfico de influencias en el que habría incurrido el hoy secretario de Gobernación, y en cómo su empresa familiar se ha visto beneficiada desde el poder.

Los ocho contratos, que involucran unos cien millones de pesos, definen las condiciones del servicio que entrega TEISA a Pemex-Refinación; también se exhibe la decisión del Consejo de Administración de Pemex-Refinación, subsidiaria encabezada en ese entonces por el hoy senador panista Juan Bueno Torio, y se deja ver claramente que todas las operaciones se manejaron como “adjudicaciones directas” a la empresa de Camilo Mouriño.

Tan sólo en estos dos últimos contratos que presenta Apro, junto con un convenio modificatorio que no es otra cosa que una ampliación a uno de los convenios, se puede apreciar que Mouriño Terrazo firmó como apoderado de la empresa de su familia cuando aún fungía como diputado federal del PAN y presidente de la Comisión de Energía; y en otro más cuando ya se desempeñaba como asesor del entonces secretario de Energía, el actual presidente Felipe Calderón.

En el primer convenio de prestación de servicio, el GTT-00142-01/2003, firmado el 20 de diciembre de 2002, se establece que el monto involucrado será por un mínimo de 3 millones 320 mil pesos y hasta 8 millones 300 mil, y ampara “el servicio de transporte terrestre de productos derivados del petróleo mediante autotanques desde los centros de carga localizados en el país y con destino a los centros receptores y por la ruta o rutas que Pemex-Refinación indique”.

El plazo de este convenio abarcó del 1 de enero de 2003 al 31 de diciembre de 2003.

Después en el “convenio modificatorio” se establece --también signado por Mouriño Terrazo como apoderado legal, el 1 de septiembre de 2003, es decir, cuatro meses antes que concluyera el contrato inicial-- una ampliación de rutas.

El segundo convenio es el identificado como GTT-00142-01/2004, también asignado en forma directa por autorización del Comité de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios de Pemex-Refinación, por un monto mínimo de 3 millones 320 mil pesos y hasta un máximo de 8 millones 320 mil pesos.

El plazo de este convenio abarcó del 1 de enero de 2004 al 31 de diciembre de 2004.

Cuando se firmó este pacto, Camilo Mouriño ya se desempeñaba como asesor de Calderón Hinojosa, entonces secretario de Energía bajo la administración foxista.

El servicio que se prestó no varió: “Transporte terrestre de productos derivados del petróleo por autotanque… desde los centros de carga localizados en el país y con destino a los centros receptores y por la ruta o rutas que Pemex-Refinación indique”.

Pero Juan Camilo Mouriño no sólo firmó estos contratos, sino todos aquellos que se pudieron haber derivado de la prestación de servicios de la empresa de su familia, TEISA, desde 1998, según se desprende de la escritura pública 51, del 7 de agosto de 1998, avalada por Tirso René Rodríguez de la Gala Guerrero, notario público 18 en Ciudad del Carmen, Campeche. Ahí se corrobora que el hoy secretario de Gobernación tenía el carácter de apoderado legal de la empresa.

Según la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos, a los diputados se les considera servidores públicos, y Juan Camilo Mouriño se desempeñó, de 1997 a 2000, como diputado local por Campeche.

Luego, de 2000 a 2003, fue diputado federal y, desde septiembre de 2003 a mayo de 2004, fungió como asesor del secretario de Energía; en tanto que a partir de esa fecha y hasta septiembre de 2004 despachó como subsecretario de Electricidad. Es decir, durante la firma de los polémicos contratos, siempre gozó de un cargo público.


Es decir, el martito estuvo potencialmente violando la ley desde 1997.

Ahora bien; El Universal presenta las imágenes de uno de los contratos firmados por el martito en este link:

http://www.eluniversal.com.mx/graficos/cartas/documento/index.html

Razón por la cual resulta medio jalado de los pelos eso de que Alemán, que publica en El Universal, pida evidencias cuando la evidencia es precisamente los contratos. Por UNO que haya sido. Uno es suficiente para demostrar que Mouriño incurrió en acciones delictivas.

El resto de los contratos los tiene la cámara de diputados. Si los panistas los quieren, que le pidan copia a la cámara de diputados. Tanto los diputados del PAN como los del PRI tienen copias de los contratos, puesto que las copias serían entregadas hoy a las bancadas del PRIAN por Javier González Garza.

Que los panistas pretendan verle la cara a la gente (as usual) eso ya es otra cosa.


Una razón más para apoyar al peje en el 2008.